miércoles, junio 11, 2008

SERÁ ??

Caro Marcelo;


- Como te dije hace ya meses, de buena fuente y por mi experiencia personal de los 70´s, el objetivo del grupo que comanda a ambos K, (la mesa de decisión está compuesta por Verbitsky, Kunkel, Bonasso, Perdia, Zannini, Duhalde, Bettini, Abal Medina y otros 2, son 10) es EL ENFRENTAMIENTO.


-Sí. A secas. No hay estadios intermedios.


- ¿El enfrentamiento, qué significa?


- Llegar a la lucha de clases 'aggiornada'.
El cumplimiento de una promesa que muchos de estos h...de p...le hicieron al gordo J.W.Cooke: transformar al movimiento justicialista, en movimiento socialista-marxista.
Ideas que también recoge y difunde el Che, cuando instala la idea de transformar a la cordillera de Los Andes en '2 , 3 Vietnam, repitiendo lo de Sierra Maestra (como persona era despreciable y como estratega un imbecil)'



- ¿Con qué fuerzas cuentan hoy e n Argentina para llegar al objetivo? todas las fuerzas de choque de lo peor del terrorismo internacional (hay gente de no menos de 8 organizaciones), amparadas por el Estado y con toda la logistica necesaria para entablar la guerrilla rural y urbana.


- El estado mayor de estos grupos, verdaderos comandos, viven y tienen su cuartel general en el hotel Bauen.
Date una vuelta por ahí y los verás con tus propios ojos.


- Aunque no nos guste y sea casi impensable, el rumbo es ese: ENFRENTAMIENTO.
-No te escribo desde la videncia, el pesimismo, la chochera o la paranoia.


- Tengo muy bien fundada esta hipótesis, y los datos que arroja minuto a minuto la realidad la van confirmando.


- Por eso creo que aunque las espaldas de la gente del campo sean fuertes y nobles, la lucha que se avecina los puede superar, por lo menos en un primer momento.

Van a enfrentar a una fuerza de choque muy alistada, y lo peor es que está asistida por el gobierno.
- Pecan de la simplicidad del inocente, y no perciben que el objetivo final no son ni retenciones , ni la soja, ni los tambos sino el de la lucha armada.


- Alguien tendría que abrirles los ojos.


- Un abrazo, y el afecto de siempre, poniendo el pecho a lo que se viene.