viernes, febrero 17, 2012

Ambito.com | Malvinas: petrolera británica viola aguas argentinas

Viernes 17 de Febrero de 2012, Edición N° 4127

Informaciones de la Argentina y el mundo

Seccion: Política
Malvinas: petrolera británica viola aguas argentinas
Se detectó a la plataforma Leiv Eiriksson explorando dentro de la Zona Económica Exclusiva nacional. La nave petrolera, junto a dos barcos de apoyo, se movió dentro de las 200 millas náuticas de la plataforma continental argentina, según relataron fuentes a ámbito.com. Desde el Palacio San Martín, calificaron a la exploración de "ilícita". Antes, hubo otras violaciones pero sería la primera desde que se disparó la escalada diplomática.
El conflicto diplomático entre la Argentina y el Reino Unido por l a soberanía de las islas Malvinas mostró ayer otra cara que agregará más tensión entre ambos países. En las últimas horas una plataforma petrolera que arribó a la zona el mes pasado violó las aguas argentinas y realizó exploraciones de crudo dentro de zona argentina.
Se trata de la Leiv Eiriksson, una plataforma con bandera de Bahamas contratada por Borders & Southern Plc y Falkland Oil and Gas Ltd para llevar adelante sus planes de exploración marítima y que se agrega a la Ocean Guardian , la "oil rig" que, alquilada por Rockhopper Exploration Plc viene explorando desde 2010 el suelo marítimo al norte de las islas.
La plataforma petrolera, de 120 metros de eslora y 86 de manga, se mueve junto a dos naves de apoyo. Una es la Toisa Intrepid y la otra, un multipropósito denominado Toisa Sonat. En las últimas horas también apareció una tercera embarcación: el Ocean Prince, una nave de salvamento de bandera noruega, que en principio no está asignada a esa misión exploratoria.
A fines del mes pasado, ya en momentos de alta tensión diplomática entre Buenos Aires y Londres por la soberanía de las islas, la Leiv Eiriksson se ubicó muy cerca del límite de las 200 millas de la plataforma continental argentina, lo que provocó el estado de alerta entre las autoridades locales.
Su misión, según informó oportunamente la petrolera, es hacer dos profundos pozos al sur y sudeste del archipiélago, sobre la cornisa que esgrime la Argentina como zona nacional.
Pero en los últimos días, tanto la Leiv Eiriksson como sus naves de compañía se movieron más allá y violaron el límite denominado por el país com o Zona Exclusiva Económica de la Nación. Según pudo constatar ámbito.com, la plataforma avanzó entre 8 y 10 millas náuticas más allá de lo permitido acercándose a unas 190 millas del continente argentino.
Allí estuvieron más de 90 horas explorando o realizando tareas exploratorias, lo que abrió las especulaciones de que la compañía estaría realizando un tercer pozo, ubicado en jurisdicción de aguas territoriales argentinas. Imágenes satelitales irrefutables muestran que ayer la nave estaba ubicada en las coordenadas -53°59´54´7 al sur -58°76´51´1 al oeste. Sin embargo, pasado el mediodía retrocedió y navegó brevemente rumbo a las islas hasta que fondeó en 53°35´44´63 al sur y 58°45´55´13 al oeste.
Según relataron fuentes con acceso al monitoreo satelital Mompesat, desde hace dos meses se elevó la atención de las autoridades sobre el posicionamiento tanto de los pesqueros como de la plataforma de la otra petrolera malvinense, Rockhopper. "Ya en los últimos meses detectamos que estuvieron a punto de violar nuestra zona económica exclusiva y por eso se hace un monitoreo constante", relató la fuente.
A su vez, fuentes allegadas a la Cancillería confirmaron que no es la primera vez que una plataforma petrolera viola los límites, aunque sí es la primera vez que sucede desde que el conflicto empezó a escalar en enero. Para estas fuentes, la Ocean Guardian, que desde 2010 explora al norte del archipiélago, y aunque a primera vista pareciera más alejada del continente argentino, también está posicionada dentro de la plataforma continental argentina.
Al respecto, las fuentes resaltaron que varias vec es que la Argentina protestó ante el Reino Unido y que se han notificado de estas infracciones a organismos como UNASUR, CELAC y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
"Esta exploración es ilícita. El estado ribereño al que le corresponde otorgar la licencias de exploración para esa área es la República Argentina y no a los isleños, ni al Reino Unido", relató una fuente. La Argentina también envió notas de desaliento a las empresas involucradas, tanto las petroleras como las navieras arrendatarias de las plataformas y buques de apoyo.
Sin embargo, no hay unanimidad sobre el tono de esta queja. Otras voces diplomáticas, aseguran que el reclamo nunca se hizo con tanta vehemencia porque hay un actor fundamental al que no conviene reclamarle: los isleños. "Es el gobierno kelper es el encargado de dar los permisos hoy para estas explotaciones y por eso la queja debería ser sobre ellos, pero hacerla sería en cierta manera reconocer su soberanía, lo que contradice al reclamo de fondo", relató un entendido en el tema.
• Zonas superpuestas
El punto real de conflicto radica en que Gran Bretaña y la Argentina no coinciden en las delimitaciones de la plataforma continental. Para el Estado argentino, según la presentación hecha por la COPLA (Comisión Nacional del Límite de la Plataforma Continental) ante la ONU, "la plataforma continental de un Estado ribereño comprende el lecho y el subsuelo de las áreas submarinas que se extienden más allá de su mar territorial y a lo largo de la prolongación natural de su territorio hasta el borde exterior del margen continental, o bien hasta una distancia de 200 millas contadas desde las líneas de base a partir de las cua les se mide la anchura del mar territorial, en los casos en que el borde exterior del margen continental no llegue a esa distancia".
Pero esta posición se superpone con la del Reino Unido, que, tomando como "estado ribereño" a las Islas Malvinas, considera a gran parte del área marítima circundante como su zona de exclusión. Mientras tanto, desde el Estado argentino recalcaron a ámbito.com que, la plataforma continental argentina (así fue presentado ante la CONVEMAR en 2010) es tan extensa que no sólo incluye a las Islas Malvinas y su costa oriental dentro de ella, sino que su superficie supera a la del propio territorio argentino.